El acuerdo comercial que regula la importación de tomates mexicanos a Estados Unidos está a punto de expirar el 14 de julio, lo que podría...
El acuerdo comercial que regula la importación de tomates mexicanos a Estados Unidos está a punto de expirar el 14 de julio, lo que podría provocar un aumento del 10% en los precios al consumidor estadounidense. De no renovarse, se impondría un arancel del 17% a los tomates importados desde México, afectando a empresas como NatureSweet, el mayor distribuidor de tomates en EE.UU., cuyos productos se venden en cadenas como Walmart y Kroger.
El Departamento de Comercio estadounidense anunció en abril la cancelación del acuerdo vigente desde 1996, que establecía precios mínimos y suspendía investigaciones por competencia desleal. Aunque algunos productores estadounidenses, especialmente en Florida, celebran el fin del pacto, expertos advierten que no podrán suplir la demanda. En 2024, el 72% de los tomates frescos consumidos en EE.UU. fueron importados, y el 90% de ellos provinieron de México.
Economistas agrícolas señalan que el dominio mexicano se debe a ventajas estructurales como clima favorable, invernaderos eficientes y menores costos laborales. Además del impacto en precios, se prevé una pérdida de empleos: un estudio de la Universidad Texas A&M estima que el comercio de tomates mexicanos sostiene cerca de 47 mil empleos en EE.UU.
Mientras legisladores de Arizona y Texas presionan por una prórroga, representantes de Florida insisten en terminar el acuerdo, argumentando competencia desleal. La incertidumbre persiste a días del vencimiento, con consecuencias económicas y políticas en ambos lados de la frontera.
COMMENTS