A tres días de que entren en vigor nuevos aranceles estadounidenses, México intensifica negociaciones con el gobierno de Donald Trump para...
A tres días de que entren en vigor nuevos aranceles estadounidenses, México intensifica negociaciones con el gobierno de Donald Trump para evitar una carga tarifaria que podría impactar severamente su economía. Mientras EE.UU. ya alcanzó acuerdos para limitar tarifas con socios como Japón y la Unión Europea, la presidenta Claudia Sheinbaum confía en pactar condiciones similares antes del 1 de agosto.
Aunque el T-MEC protege ciertos productos, sectores como acero, aluminio, jitomates y autopartes ya enfrentan gravámenes que alcanzan el 25 %. El secretario de Comercio norteamericano, Howard Lutnick, reafirmó que no habrá nuevas prórrogas, presionando a México a lograr un acuerdo “de última hora”. Las reuniones entre Lutnick y Marcelo Ebrard, secretario de Economía, se han intensificado, en medio de un contexto comercial marcado por desequilibrios: la balanza comercial mexicana registra superávit, pero las importaciones de bienes de consumo y capital se desploman, reflejando una débil demanda interna.
El dinamismo comercial con EE.UU. sigue siendo crucial, representando más del 84 % de las exportaciones no petroleras. Sin embargo, el sector automotor muestra señales de deterioro, mientras los envíos no automotrices se incrementan. La tensión arancelaria pone a prueba la capacidad diplomática de México, que busca mantener competitividad frente a un socio comercial cada vez más proteccionista.
COMMENTS