La sede mexicana para el partido inaugural de la Copa del Mundo 2026, prevista en el Estadio Azteca, se tambalea ante crecientes tensiones...
La sede mexicana para el partido inaugural de la Copa del Mundo 2026, prevista en el Estadio Azteca, se tambalea ante crecientes tensiones geopolíticas, preocupaciones de seguridad y presiones diplomáticas. Según la revista *Proceso*, el gobierno canadiense, encabezado por el primer ministro Mark Carney, busca aprovechar la relación entre Donald Trump y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para proponer a Canadá como anfitrión del primer partido. Las recientes protestas, el asesinato de colaboradores cercanos a la jefa de gobierno Clara Brugada y la inseguridad en zonas clave de la CDMX han avivado dudas sobre la viabilidad del Azteca como sede inaugural.
Mientras Infantino ha estrechado vínculos con Trump —incluyendo múltiples visitas y el establecimiento de oficinas de la FIFA en la Torre Trump—, Canadá capitaliza el ambiente adverso para posicionarse como una opción “más segura”. Aunque la remodelación del Estadio Azteca continúa y su reapertura está planeada para marzo de 2026, disturbios y retrasos alimentan el escepticismo. El calendario oficial mantiene a México como sede de 13 encuentros, incluyendo la apertura, pero ni FIFA ni autoridades mexicanas han emitido una postura firme frente al posible cambio. Las próximas semanas serán clave para definir si México retiene el privilegio de inaugurar su propio Mundial.
COMMENTS