Miles de campesinos zacatecanos enfrentan una crisis severa debido a la parálisis de los centros de acopio de Alimentación para el Bienestar...
Miles de campesinos zacatecanos enfrentan una crisis severa debido a la parálisis de los centros de acopio de Alimentación para el Bienestar –antes Segalmex–, de los cuales sólo uno opera de manera limitada en Sombrerete. La falta de capacidad institucional ha sido aprovechada por grupos del crimen organizado, conocidos por los agricultores como “los señores”, quienes controlan caminos y obligan a vender el frijol a precios irrisorios de entre cinco y siete pesos por kilo, muy por debajo del precio de garantía de 27 pesos.
Los productores denuncian que apenas se les recibe una mínima parte de sus cosechas en el acopio oficial, mientras el resto deben malbaratarlo a intermediarios ligados a la delincuencia. Testimonios como el de José Antonio Reséndiz y Laurencio Salazar revelan que, pese a cosechas abundantes, los campesinos terminan sin liquidez para cubrir deudas y costos de producción. Además, critican la importación masiva de granos del extranjero y exigen al gobierno federal que priorice la compra del frijol nacional.
El miedo impuesto por los grupos armados mantiene silenciados a muchos agricultores, quienes se sienten literalmente secuestrados con sus cosechas, sin apoyo institucional ni presencia de fuerzas de seguridad en la región.
Con información de La Jornada.

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