La aprobación en lo particular de la Ley de Aguas Nacionales desató fuertes protestas en el Congreso de Chihuahua, donde legisladores del ...
La aprobación en lo particular de la Ley de Aguas Nacionales desató fuertes protestas en el Congreso de Chihuahua, donde legisladores del PRI y PAN acusaron que la reforma fue votada “con prisa para acelerar el engaño a productores”, según señaló el coordinador priista Arturo Medina. El diputado advirtió que la legislación “no contiene los acuerdos reales con los productores, no garantiza la transmisión de derechos y enterrará a los agricultores en trámites”, además de otorgar a Morena “control político sobre el agua para amedrentar”.
Por su parte, Guillermo Ramírez (PRI) calificó la reforma como “acelerada, sin diálogo y con una visión autoritaria”, subrayando que se omitió la consulta obligatoria a pueblos originarios y que “se impuso una visión centralista construida desde escritorios que nunca han pisado la tierra que alimenta a México”.
Entre las principales preocupaciones se encuentra la creación del Fondo de Reserva de Aguas Nacionales, cuya operación será definida posteriormente mediante reglamento. Los legisladores opositores llamaron a los municipios a promover una controversia constitucional, argumentando que la nueva ley contraviene principios de la Constitución Mexicana y careció de parlamento abierto.
El debate subió de tono con insultos entre coordinadores de bancadas. Medina sentenció que quedará en la memoria “la traición de un puñado de políticos” y reprochó que los morenistas, quienes se presentaron como la esperanza de México, terminaron siendo “la oscuridad del país”; acusó que “juraron no mentir y sólo le han dado al pueblo atole con el dedo”.

COMMENTS