Un tiroteo estremeció la comunidad de Minneapolis este miércoles durante una misa en la escuela católica Annunciation, dejando un saldo de...
Un tiroteo estremeció la comunidad de Minneapolis este miércoles durante una misa en la escuela católica Annunciation, dejando un saldo de dos niños muertos —de 8 y 10 años— y 17 personas heridas, entre ellas 14 menores. El atacante, identificado como Robin Westman (también conocido como Robert Westman), se suicidó en la parte trasera de la iglesia tras disparar con un rifle, una escopeta y una pistola contra los asistentes.
Las autoridades locales, encabezadas por el jefe de policía Brian O’Hara, calificaron el ataque como un acto deliberado de extrema crueldad. El FBI investiga el caso como terrorismo doméstico y crimen de odio contra la comunidad católica. La tragedia ha generado una ola de reacciones: el presidente ordenó izar las banderas a media asta, el Papa Leo XIV envió sus condolencias al arzobispo Bernard Hebda, y líderes religiosos y políticos expresaron su dolor y solidaridad.
Testimonios de estudiantes revelan el terror vivido dentro del templo, donde el atacante disparó incluso a través de vitrales. Equipos de emergencia, agentes federales y expertos en seguridad escolar ya analizan las fallas en los protocolos de protección durante eventos religiosos escolares. La comunidad, aún conmocionada, exige respuestas y medidas urgentes para evitar que este tipo de tragedias se repita.

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